Diputado de Portugal Exige que el Cannabis sea Legalizado y Vendido al Valor de Calle, para “Acabar con el Negocio de los Narcotraficantes”

 Fuente: Pixabay

En un intento por combatir el tráfico ilegal, dos expertos en salud portugueses - uno de ellos un prominente parlamentario - han reclamado la introducción de una comercialización del cannabis estrictamente regulada, incluida una recomendación para que las farmacias vendan la droga al valor de venta de la calle.

El ex- diputado Dr. André Almeida y el Dr. Ricardo Baptista Leite, actual diputado y miembro de la Comisión parlamentaria de Salud, han reclamado la legalización del cannabis en un documento titulado LEGALIZAR - Una Estrategia para la Legalización Responsable del Consumo de Cannabis en Portugal. Este documento es la premisa de una moción de debate que Baptista Leite - que proviene del Partido Social Demócrata, el principal partido de la oposición - presentará en la próxima conferencia del partido el 16 de febrero.

Actualmente es ilegal producir o vender cannabis en Portugal. Sin embargo, al igual que todas las drogas, la posesión personal y el uso de cannabis han estado despenalizados en el país desde 2001. El impulso para la reforma ha estado creciendo en Portugal en las últimas semanas, con el Ministro de Salud y la influyente Asociación de Médicos abogando por la legalización del cannabis medicinal.

La nueva moción de Almeida y Baptista Leite va un paso más allá al requerir “una estrategia de legalización responsable y segura para el consumo de cannabis en Portugal”, incluida una regulación de toda la cadena de suministro, desde el cultivo hasta la distribución. Según el periódico portugués Publico, el texto expone que la legalización debería tener como objetivo “reducir el suministro y consumo de drogas en Portugal”, y que la estricta reglamentación de la venta de la droga estaría destinada a debilitar el mercado ilícito y a proteger a los jóvenes de los daños potenciales del cannabis.

La estrategia toma prestados conceptos de diferentes versiones de la legalización del cannabis en todo el mundo. Los autores recomiendan que la compra de cannabis con fines recreativos se restrinja a los adultos mayores de 21 años, como se implementa actualmente en varios estados de Estados Unidos. Sin embargo, Almeida y Baptista Leite sostienen que - a diferencia de la mayoría de los estados que han legalizado en aquel país, y en donde el cannabis es vendido por comerciantes minoristas - en Portugal el cannabis sólo debería venderse en farmacias con licencia estatal, como ocurre en Uruguay. Los autores argumentan que un control tan estricto sobre las ventas permitiría al estado monitorear los patrones de consumo.

En su exclusivo abordaje, los autores insisten en que el precio que paguen los consumidores por un gramo de cannabis debería “equipararse al precio de venta en el mercado ilegal, con el objeto de poner fin a este negocio de traficantes”, y que los ingresos por impuestos deberían ser asignados a la vigilancia policial, servicios de sanidad y tratamientos por consumo de drogas. Según datos del Índice de Precios del Cannabis 2018, publicado el 1 de febrero, el cannabis podría recaudar solamente en Lisboa 3,77 millones de euros (4,69 millones de dólares) en ingresos fiscales anuales si es legalizado, basándose en los impuestos promedio al cannabis en Estados Unidos.

 La cuestión del precio es un factor de importancia, ya que si los impuestos - y, por lo tanto, el costo total de compra - son demasiado altos, los consumidores podrían continuar comprando cannabis de procedencia ilegal.

Antes de la introducción en California de un mercado regulado de cannabis recreativo en enero de 2018, la agencia internacional de calificación crediticia Fitch Ratings1advirtió en un informe que “las altas tasas impositivas aumentan los precios en los mercados legales, reforzando la ventaja en materia de precios de los mercados [ilegales]”. Dado que “los mercados [ilegales] de cannabis estaban bien establecidos mucho antes” de que la legalización fuera siquiera considerada, establecer precios iguales o inferiores a los del mercado ilegal ayudará a desviar a los consumidores hacia el mercado legal.

Por ahora, no hay ningún país en Europa que haya regulado completamente el comercio de cannabis recreativo, desde el cultivo hasta el consumo. Algunos países, incluyendo España, permiten el cultivo personal de pequeñas cantidades de la droga, pero prohíben su venta. Mientras que en los Países Bajos el suministro y el consumo de cannabis en “cafeterías” son permitidos, el cultivo masivo de la droga -   incluidas las fuentes de suministro de cannabis de la mayoría de dichas cafeterías - sigue siendo ilegal.

Actualmente, el alcance del apoyo político para regular el cannabis en Portugal no está claro, pero el país es reconocido como un pionero en política de drogas, ya que fue el primer país en el mundo en despenalizar la posesión personal y el uso de todas las drogas. Quizás también se convierta en el primer país de Europa - y el primero fuera de las Américas - en regular el comercio de cannabis.

 

Nota de la traductora: (1) Fitch Ratings es una agencia internacional de calificación crediticia. La calificación crediticia, calificación de crédito o simplemente rating, establece la capacidad de una entidad para pagar su deuda y el riesgo que conlleva invertir en esta deuda.