Rusia Censura Pagina Web de una Fundación para una Politica de Drogas Más Justa.

El pasado 3 de Febrero la Agencia del Servicio Federal  de Control de Drogas (FSKN) ordeno el cierre de la versión rusa de la página Web de la Fundación  Andrey Rylkov para la Salud y Justicia Social (ARF) bajo la premisa de un supuesto acto de propaganda  de “consumo de drogas, información sobre distribución, venta e incentivo al consumo.”

Asentada en Rusia, ARF centra su actuación en defender una política de drogas más “humana”, basada en la tolerancia, protección de los derechos humanos y la dignidad de los usuarios de drogas. Además de ofrecer servicios de apoyo directo a consumidores, esta fundación aboga por un enfoque basado en evidencia científica y las recomendaciones de la comunidad internacional en materia de drogas.

De acuerdo con un comunicado emitido por  la presidenta de la ARF, las acciones tomas por el FSKN no son más que una represalia contra su campaña para acabar con la prohibición de la metadona en tratamientos de rehabilitación.
En un informe publicado en 2010 la Fundación Andrey Rylkov revela que el gobierno ruso reprime los debates sobre terapias de sustitución y reducción de daños lo que ha de ser considerado una absoluta violación de derecho a la información y difusión de temas relacionados con la salud pública.

La respuesta internacional no ha podido ser más contundente.

Diederik Lohman, investigador de Human Rights Watch, dijo: "El gobierno no tiene nada que ganar con la censura de organización que trata de ayudar a salvar vidas. Es totalmente inaceptable. La resistencia de las autoridades rusas a los métodos internacionalmente aceptados de prevención del VIH y las normas internacionales sobre libertad de expresión”.

Rick Lines de Harm Reducction International ha declarado:”Rusia tiene el deber de respetar, proteger y promover el acceso a la atención sanitaria, incluidos los de tratamiento de drogas y la prevención eficaz del VIH. En cambio, están dando un portazo a la información básica de salud y diciendo a millones de ciudadanos que sus vidas no tienen valor. "

Actualmente el gobierno ruso hace odios sordos a las recomendaciones de la comunidad internacional en lo referente a programas de reducción de daños. A pesar de los innumerables estudios científicos que prueban la efectividad de la metadona y el intercambio de jeringuillas en la lucha contra el VIH Rusia sigue implantando  una terapia basada  en un proceso de " desintoxicación muy medicalizada ",  seguida de una fuerte prescripción de  barbitúricos.  En los centros de  “rehabilitación”  los pacientes tienden  ser tratados cual reclusos, puestos entre rejas e inmovilizados con grilletes.  Como resultado el número de afectados por VIH se triplico desde 2000 a 2009, convirtiéndose en uno de los países con las cifras más altas de VIH.  Acciones como esta no constituyen más que un retroceso en la lucha contra el VIH además de un absoluto ataque a los derechos humanos.