Seis Hombres Ejecutados por Delitos de Drogas en Irán, a Pesar de la Reforma Legal

Al menos seis hombres han sido ajusticiados en la horca por delitos de drogas en Irán desde fines de abril, lo que despierta preocupación por el aparente retorno de una “nueva ola de ejecuciones relacionadas con las drogas” en un país que recientemente legisló para reducir el castigo.

El 27 de abril, Kamal Shahbakhs fue ahorcado en la prisión central de Kerman por delitos relacionados con drogas, después de haber pasado seis años encarcelado. Al día siguiente, Mohammad Bameri, de 24 años, fue ejecutado en la misma prisión. Un activista local describió a Bameria como “un estudiante pobre que [había vendido drogas] para ganar algo de dinero para sus gastos universitarios. Su ejecución hizo que la situación de su familia empeorara”.

Luego, el 9 de mayo, cuatro hombres fueron ahorcados en la prisión central de Arak por delitos de drogas: Hamidreza Hosseinkhani, Majid Kazemi, Mohammad Hemmati y Mohammad Davoudabadi.

Entre 2008 y 2018, Irán ejecutó al menos a 3.975 personas por delitos relacionados con drogas, según un informe de Harm Reduction International. Sin embargo, el número de ejecuciones por este tipo de delitos disminuyó en un 90 por ciento entre 2017 y 2018, a partir de una enmienda a la legislación sobre drogas del país.

Como TalkingDrugs informara anteriormente, la enmienda de 2017 elevó la cantidad de drogas necesarias para que una persona fuese punible con la pena capital. Para la heroína y la cocaína, la cantidad que era necesario poseer para aplicar la pena de muerte aumentó de 30 gramos a dos kilogramos. Para el cannabis, la cantidad aumentó de cinco kilogramos a 50 kilogramos.

La enmienda fue retroactiva, por lo que miles de presos que aguardaban ejecución tienen la posibilidad de ser indultados después de que sus casos sean revisados.

Mahmood Amiry-Moghaddam, portavoz de la organización sin fines de lucro Derechos Humanos de Irán (IHR, por sus siglas en inglés), elogió la enmienda: “Probablemente, este es el paso más significativo hacia una limitación en el uso de la pena de muerte en la historia de la República Islámica y, también, el cambio más importante del año 2018 en el marco de la aplicación de la pena capital en todo el mundo. Esperamos que sea el primer paso de los muchos que las autoridades iraníes deben dar para mejorar su oscuro historial de derechos humanos”.

Si bien las autoridades no han confirmado ninguno de los delitos específicos de los fallecidos, hay varias actividades relacionadas con las drogas que siguen teniendo la pena de muerte como castigo, al margen de las cantidades involucradas. Dichas actividades incluyen poseer o usar un arma mientras se trafican drogas e incitar a los niños a tomar parte en el tráfico. Además, cualquier persona que haya sido previamente sentenciada a muerte o estado más de 15 años en prisión por delitos relacionados con drogas es elegible para ser ejecutada si es condenada por cualquier delito posterior de drogas.

IHR ha expresado consternación por las recientes ejecuciones, afirmando que “suscitan inquietud con respecto a la posibilidad de una nueva ola de ejecuciones relacionadas con las drogas en Irán”.