Sentencia de Muerte en Malasia para un Hombre que Suministró Aceite de Cannabis Gratis a los Pacientes

Un hombre ha sido condenado a muerte en Malasia por procesar aceite de cannabis y distribuirlo a pacientes en situación de necesidad.

El 30 de agosto, la Corte Suprema de Shah Alam sentenció a muerte por ahorcamiento a Muhammad Lukman, después de ser declarado culpable de poseer, procesar y distribuir aceite de cannabis. Según fuentes locales, se encontraron en su casa tres litros de aceite de cannabis y 279 gramos de cannabis comprimido.

Lukman, de 29 años, y padre de una [criatura], proporcionó aceite de cannabis a pacientes que padecían dolencias difíciles de tratar con medicamentos legales. Lukman no lucró [con su acción], ya que proporcionó aceite de cannabis en forma gratuita a los pacientes que no podían pagarlo. A pesar de que su iniciativa no tuvo beneficios económicos, sus delitos están comprendidos en la sección 39B de la Ley de Drogas Peligrosas de Malasia de 1952. Esta establece que “toda persona que [trafique con una droga ilegal] será culpable de un delito contra esta Ley y será pasible, en caso de condena, de ser castigada con la [pena de] muerte”.

El equipo de defensa de Lukman recurrió a los pacientes que habían usado su aceite de cannabis para sus enfermedades [y que habían obtenido resultados] eficaces, y enfatizó que él producía y proporcionaba el medicamento sin fines de lucro para el bienestar [de dichos pacientes]. La fiscalía argumentó que, al margen de la intención o de [la cuestión de] la ganancia, Lukman produjo y distribuyó una droga ilegal que no está reconocida para usos terapéuticos por el Ministerio de Salud o por cualquier médico habilitado de Malasia. El juez concluyó que esta falta de reconocimiento invalidó la defensa de Lukman.

Aunque no ha sido aprobado en Malasia, el aceite de cannabis se usa para tratar médicamente una variedad de dolencias entre adultos y niños en Canadá, muchos estados de Estados Unidos y varios países europeos.

A pesar de la petición - por parte de los abogados - de una sentencia reducida para Lukman, sus circunstancias atenuantes fueron rechazadas y fue sentenciado a muerte por ahorcamiento. Lukman apelará su sentencia ante el Tribunal de Apelaciones.

“Esto no es culpa del juez, él solo realizó su labor de acuerdo con la ley escrita”, dijo Lukman. “Es evidente que no estaba informado sobre la verdad [del cannabis medicinal]. Creo que este no es el veredicto final. Si lo es, las leyes de Malasia son crueles”.

El caso de Lukman no es único en Malasia. Un ex capitán militar, Amiruddin Nadarajan Abdullah, está actualmente en juicio por proporcionar productos médicos de cannabis a hasta 800 pacientes, informa Free Malaysia Today. Pacientes anteriores, incluidos niños pequeños y abuelos, se encuentran entre los que han acudido a los tribunales para brindar su apoyo a Abdullah, conocido entre sus pacientes como el Dr. Ganja. Si es condenado, Abdullah también enfrentará la pena de muerte.

Malasia es uno de al menos 33 países que mantiene la pena de muerte por delitos relacionados con drogas.