“¿Todavía No Murió?”: El Presidente Duterte Lee Lista de Políticos Presuntamente Involucrados con las Drogas, Antes de las Elecciones

Fuente: Wikimedia

El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, nombró a 45 políticos a quienes acusa de estar involucrados en el comercio ilegal de drogas, antes de las elecciones generales del país.

El 14 de marzo, en un discurso en su ciudad natal de Davao, Duterte leyó en voz alta los nombres de alcaldes, tenientes de alcalde y diputados que - según las agencias gubernamentales - están involucrados en el comercio de drogas del país. La declaración se hace a menos de dos meses de las elecciones generales de mayo, cuando los votantes elegirán candidatos para el Congreso y también alcaldes y candidatos para otros cargos municipales.

Duterte justificó hacer estas acusaciones públicas, a pesar de que las personas mencionadas no habían enfrentado juicios por sus presuntos delitos:

“Recuerden que la función pública implica la confianza pública. El derecho de un funcionario a la privacidad no es absoluto y hay una razón contundente para priorizar el interés del estado y del pueblo. Como presidente, mi máxima preocupación es la búsqueda del orden en el gobierno y el bienestar del pueblo filipino. Mi gestión les garantiza nuestra dedicación para cambiar las vidas de los filipinos ahora, no mañana”.

La publicación filipina Rappler informa que Duterte realizó breves comentarios mientras leía ciertos nombres, tales como “¿Todavía no murió?” en el caso de un presunto delincuente, y en el caso de otro, comentó “Usted, usted está en la lista todos los años”.

Muchas publicaciones y periodistas filipinos se han rehusado a publicar los nombres que figuran en la lista, puesto que hacerlo implicaría un riesgo para sus vidas.

La guerra contra las drogas en Filipinas - durante la cual muchas personas fueron ejecutadas públicamente sin juicio previo por presuntos delitos relacionados con estupefacientes - ha cobrado un enorme número de vidas. Se estima que más de 12.000 personas han sido masacradas. Entre ellas, al menos 19 funcionarios del gobierno local - incluidos alcaldes y tenientes de alcalde - han sido asesinados desde que Duterte asumió como presidente en 2016, siendo el último el ex alcalde de Parang, Talib Abo, quien fue asesinado a tiros por la policía en enero. El New York Times informó que Abo “tenía una larga historia de conflictos con el Sr. Duterte”.

Duterte tiene mucho que ganar haciendo imputaciones específicas contra sus opositores políticos en relación con su [presunta] participación en el comercio de drogas. Como TalkingDrugs detallara anteriormente, tales denuncias tienen un triple propósito para el gobierno.

En primer lugar, pueden absolver al estado de cualquier responsabilidad por las posibles muertes de políticos, culpando directamente a las víctimas por su supuesta criminalidad. En segundo lugar, pueden legitimar la pretensión al poder de Duterte sobre la base de que su agenda antidroga se está poniendo en práctica. Finalmente, pueden silenciar a la oposición e intimidar a cualquiera que se sienta inclinado a criticar al gobierno, una coyuntura particularmente útil a la vista de una elección crucial.