Trump Identifica a 22 Países Como “Principales Productores de Drogas”

Fuente: Skidmore/Flickr

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, enumeró a las naciones [que fueron] identificadas por su administración como los “principales países de tránsito de drogas o principales países productores de drogas ilícitas”.

En un memorando presidencial para la  Secretaría de Estado, dado a conocer el 11 de septiembre, Trump anunció que 22 países no estaban logrando evitar la producción y el tráfico de drogas ilegales: Afganistán, Bahamas, Belice, Bolivia, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, India, Jamaica, Laos, México, Myanmar (Birmania), Nicaragua, Pakistán, Panamá, Perú y Venezuela.

Cada año, el presidente de los Estados Unidos publica una lista que identifica a los países que están fracasando al respecto. Este año, los países registrados coinciden con los designados como tales en 2017, aunque la retórica en el documento de Trump se ha vuelto más dura con ciertos países.

El memorándum de este año, supuestamente escrito por Trump, hace mención específica de Afganistán, afirmando que “la economía ilícita del opio de Afganistán promueve la corrupción, financia a los talibanes y socava la seguridad de ese país, que miles de hombres y mujeres del servicio [armado] de Estados Unidos ayudan a defender”.

Esta mención es muy relevante, ya que aparece meses después de que Estados Unidos iniciara un abordaje - sin precedentes y controvertido - con respecto al tráfico de opio en Afganistán. Tal como informara TalkingDrugs, las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo numerosos ataques aéreos contra laboratorios de procesamiento de opio en este país a lo largo del pasado año. A diferencia de las redadas terrestres, [con] esta metodología se pretende matar a cualquier persona que en cualquier momento se hallare en las proximidades de dichos laboratorios, incluso si las mismas no estuviesen para nada implicadas en el negocio de las drogas.

La interpretación de Trump del tráfico de opio afgano como un problema de seguridad para el personal militar de Estados Unidos puede ser indicativa de la continuidad de los bombardeos contra los [mencionados] laboratorios.

El memorándum de Trump también advierte que “la heroína procedente de México y la cocaína de Colombia cobran miles de vidas anualmente en los Estados Unidos”. De hecho, la producción de heroína en México y la producción de cocaína en Colombia han aumentado significativamente en los últimos años. Los datos del gobierno de Estados Unidos sugieren que en 2017 más de 30.000 muertes fueron atribuidas a estas dos drogas.

El aumento más importante [en la tasa] de muertes relacionadas con las drogas en los Estados Unidos en años recientes se relaciona con opioides no obtenidos a partir de la heroína, incluidos los analgésicos y otros opioides sintéticos como el fentanilo. El memorándum de Trump promete contrarrestar esta crisis de sobredosis de opioides tomando medidas para “limitar la prescripción excesiva, ampliar el acceso a programas de tratamiento y recuperación, mejorar los programas de educación pública para prevenir el uso de drogas ilícitas antes de que comience y [fortalecer] el control de las drogas en nuestras fronteras y en toda nuestra Nación”.

Dicho “control de drogas” ha estado en curso desde la asunción del presidente Trump en 2017, incluyendo la intensificación de la vigilancia fronteriza y reglas de inmigración más estrictas. Sin embargo, tales políticas no parecen haber tenido efecto alguno en relación con las muertes relacionadas con las drogas en el país.