Uganda Autoriza Programa de Agujas y Jeringas para Reducir la Propagación del VIH

(Fuente: Twitter - la Red de Reducción de Daños de Uganda)

El Ministerio de Salud de Uganda autorizó en el país el primer programa legal de jeringas y agujas (NSP, por sus siglas en inglés), un adelanto en lo que hace a la reducción de daños en un país con políticas de drogas tristemente represivas y con una alta tasa de enfermedades infecciosas entre las personas que se inyectan drogas (PWID, por sus siglas en inglés).

El 7 de septiembre, el Ministerio de Salud de Uganda acordó permitir que la Red de Reducción de Daños de Uganda (UHRN, por sus siglas en inglés) y la Alianza de Salud Comunitaria de Uganda (CHAU, por sus siglas en inglés) pusieran a prueba los NSPs en el país. Los NSPs son una iniciativa de reducción de daños por la cual se suministran agujas y jeringas estériles a las personas que se inyectan heroína y otras drogas. En un informe de 2004, la Organización Mundial de la Salud dijo que los NSPs tienen una buena relación costo-eficacia, que “existe evidencia concluyente de que [proporcionar NSPs] reduce de modo sustancial la infección por el VIH” y que “no hay evidencia convincente de mayores consecuencias negativas involuntarias”.

El Ministerio acordó introducir los NSPs en ciertas instituciones sanitarias ugandesas después de años de tareas de promoción por parte de URHN, CHAU y otros grupos para asegurar que las autoridades entendieran la razón de ser de la reducción de daños.

La importancia de reducir el VIH entre las personas que se inyectan drogas es particularmente importante en Uganda, ya que los datos existentes sugieren que el grupo arriba mencionado tiene una tasa de infección de VIH extremadamente alta. Según un informe de 2014 de Harm Reduction International1, casi el 17 por ciento de estas personas en Uganda tiene VIH,  comparado con la población adulta en general, que tiene menos del 7 por ciento.

Tinka Zaraguba, Detective en Jefe del Departamento Antinarcóticos de Uganda, dijo a TalkingDrugs que la decisión es “un hito en el cuidado de los usuarios de drogas”.

“Si a los usuarios de drogas inyectables no se les suministran jeringas limpias, la propagación del VIH entre ellos y la población con la que interactúan va a ser alta”, dijo Zaraguba. “Por lo tanto, la introducción de los NSPs reducirá la propagación del VIH y otras enfermedades transmitidas por la sangre”.

En una reunión convocada por UHRN y CHAU el 14 de septiembre, los presentadores mostraron algunos de los problemas más específicos que enfrentan las personas que se inyectan drogas en Uganda y destacaron porqué son tan necesarios estos programas de agujas y jeringas. De acuerdo con su investigación, focalizada en Uganda, una aguja para inyectarse drogas se utiliza, en promedio, unas 4,8 veces antes de ser descartada, mientras que el promedio de uso para una jeringa es de 6,4. La razón de esto, según mostró la presentación, es que las personas que se inyectaban drogas “consideraban como un desperdicio el uso de una aguja o jeringa por tan sólo una vez”.

En un artículo escrito para el Consorcio Internacional sobre Políticas de Drogas, Wamala Twaibu, Director Ejecutivo de la Red de Reducción de Daños de Uganda, expresó su beneplácito por la iniciativa del Ministerio. Twaibu añadió: “En forma lenta pero segura, el programa de reducción de daños está tomando forma en Uganda y en toda la región. Esperamos trabajar con diferentes socios y sectores interesados para dar a UHRN el apoyo necesario para implementar los NSPs en Uganda”.

Uganda tiene leyes sobre drogas fuertemente punitivas y la mayoría de las mismas está ahora consolidada dentro de la Ley de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas (PDF). Según esta ley, cualquier persona a la que se le haya probado el uso de drogas puede enfrentar una pena de hasta cinco años de prisión, mientras que la posesión puede resultar en un castigo de hasta 25 años de encarcelamiento, según la cantidad y el tipo de droga.

Un elemento excepcionalmente draconiano de la ley de drogas de Uganda incluye la criminalización de una persona por recibir una receta legal de una droga “sin informar [a la persona que prescribe] sobre recibo anterior” de otras drogas a través de recetas. Como describe Open Society Foundations2, esto puede significar que un individuo enfrente hasta cinco años de prisión por un delito de drogas, incluso si nunca en su vida ha tenido contacto con una sustancia ilícita.

Mientras la estricta legislación sobre drogas de Uganda se sigue imponiendo, la aprobación de los NSPs por parte del Ministerio de Salud es una gran victoria para los defensores de la reducción de daños en el país y, posiblemente, la primera de otras por venir.

 

Notas de la traductora: 1.Harm Reduction International (HRI, por sus siglas en inglés) es una organización no gubernamental u ONG que trabaja para reducir los impactos negativos sobre la salud y la sociedad del uso de drogas y de las políticas inadecuadas de drogas, promoviendo estrategias y prácticas sanitarias basadas en los derechos humanos. (Fuente: Wikipedia)

2. La Open Society Foundations (OSF) es una red internacional que apoya financieramente a grupos de la sociedad civil con el fin de promover la justicia, la educación pública y los medios independientes. (Fuente: Wikipedia)